En los últimos años hemos hecho de la Fundación una organización más sólida, fuerte y sostenible, lo que se evidencia en el mejoramiento de sistemas administrativos y financieros que nos brindan la oportunidad de ser más eficaces y confiables en el manejo de los recursos. Esta fortaleza, se evidencia también en la posibilidad de mantener un equipo de base técnico y administrativo altamente cualificado y comprometido con la apuesta pedagógica de la Fundación, que se revierte en la calidad de los procesos sociales que desarrollamos.

La integralidad es uno de los ejes que fundamentan y transversalizan nuestro quehacer y en este sentido, otro logro que es importante señalar es la creación permanente de rutas, acciones y maneras de hacerlo realidad. Por ello, ha sido de vital importancia, la inclusión e integración de componentes como acompañamiento psicosocial, asesoría y acompañamiento legal, incidencias en políticas públicas, comunicación y uso reflexivo y creativo de nuevas tecnologías de la información y la comunicación, entre otros.

  • Incidir con tesis y propuestas nuevas, fruto de serias investigaciones, en la construcción de políticas públicas en el país.
  • Importantes experiencias y conocimientos en el ámbito nacional, regional y local sobre la defensa, protección y garantía de los derechos de las niñas, niños y adolescentes.
  • Resignificación y promoción del acompañamiento psicosocial como una forma de interrelación desde el entendimiento de cada situación en particular, el respeto a la dignidad humana, la solidaridad, la cooperación y el bien común, para generar alternativas de superación de diversas situaciones a partir de los recursos, capacidades y fortalezas personales, familiares y comunitarias.
  • Pertinencia técnica, programática, ética y política de nuestros procesos, programas y proyectos, y la consecuente generación de buenas prácticas.
  • Aprendizajes constantes y permanentes de la interrelación con la población con quien trabajamos.