La propuesta de la Fundación Social Colombiana Cedavida centra el proceso de formación en la interrelación humana que se produce de los procesos y mecanismos particulares de comunicación, donde las necesidades de las personas van generando normas explícitas o implícitas de convivencia, y donde las fuerzas de los miembros dan sentido a los conflictos y a la estructuración de las relaciones y comportamientos.

Por ello los procesos planteados apuntan a construir alternativas y estrategias de acción que les permitan generar transformaciones frente a la disminución de las violencias basadas en género, la construcción de masculinidades no hegemónicas y el fomento de una cultura de paz, permitiendo afianzar su identidad individual y colectiva.

Con base en lo anterior, a continuación presentamos los criterios pedagógicos que operan de manera integral:

Aprendizaje explícito. Consiste en la construcción conceptual, la significación lógica de las acciones y la generación de información actualizada y pertinente sobre los temas a abordar.

Aprendizaje implícito. Conlleva acciones experienciales, tácitas, permanentes, que en coherencia y complementadas con los conceptos explícitos, permiten vivenciar, dar sentido, emocionar y apropiar los temas abordados desde la experiencia y la acción.

Constructivista y participativa. El desarrollo pedagógico de la propuesta, implica una dinámica constructivista, en la que el/la participante es visto no como un sujeto receptor de información, sino como un co-creador/a capaz de nutrir y nutrirse de las propias experiencias cotidianas, así como de las de otros/as participantes. A diferencia de las metodologías convencionales esta metodología permite que las mismas personas presenten las preguntas antes de simplemente responder a unas predeterminadas.

Reflexividad. Buscando la transformación directa de las realidades sociales a través del autoconocimiento y de la toma de conciencia. Se trabajan procesos de reconstrucción y reflexión mediante los cuales los/las participantes desarrollan su potencial para decidir y su capacidad para crear la realidad.

Equidad de Género. Todas las actividades propuestas en el presente documento están permanentemente atravesadas por Equidad de Género. Lo anterior, implica que: 1) Las actividades permiten la participación de mujeres y hombres en iguales condiciones y oportunidades, 2) Las reflexiones y socializaciones de cada tema y actividad diferencian el sentir, pensar y actuar femenino y masculino, respecto de la cotidianidad y respecto de la temática, 5) Las y los participantes son permanentemente reconocidos y reconocidas en el lenguaje, 6) Las y los participantes se sensibilizan y toman conciencia de su rol e identidad de género en coherencia con sus valores y expectativas.

La herramienta metodológica central en este proceso de formación es “el encuentro”, técnica diseñada para realizar un trabajo activo, colectivo, creativo y sistemático, que facilita la interacción de los y las participantes entre sí con el facilitador o facilitadora, en un lapso de corta duración, pero de trabajo intenso. Emplea técnicas que propician el conocimiento a través de la acción y promueve el desarrollo de capacidades y habilidades de los y las participantes.

Características de la metodología:

  • Es altamente innovadora y está atravesada por un proceso de alta motivación.
  • Se basa en la experiencia de Cedavida, fruto de la formación, investigación, sistematización y evaluación de los procesos llevados a cabo durante más de 27 años con diversas poblaciones.
  • Es apropiada para fortalecer relaciones de poder simétricas, comunicación asertiva, expresión de emociones, transformación de conflictos, vinculación afectiva, adquirir herramientas de convivencia pacífica y generar transformaciones para el establecimiento de cultura de paz en entornos como la familia y la comunidad.
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Estrategias y metodologías para el desarrollo de los encuentros:

Para el desarrollo de los encuentros se propone una metodología desde el enfoque de derechos, el enfoque diferencial y el enfoque integral y relacional para la equidad de los géneros. Lo anterior en articulación y armonía con la generación de procesos de transformación personal y grupal alrededor de aspectos como las relaciones simétricas, el respeto, la expresión del afecto, la comunicación afectiva, el autocuidado, el perdón y la reconciliación, entre otros, que posibilitan reflexiones y construcciones para favorecer la transformación de masculinidades y feminidades que alimentan el sistema de creencias que valida la violencia basada en géneros.

De acuerdo a lo anterior, los encuentros propuestos tendrán en cuenta las siguientes técnicas las cuales podrán combinarse de acuerdo a las necesidades de cada grupo permitiendo el alcance de los objetivos propuestos:

Juego. Es una acción dinamizadora de la vida que permite la construcción de conocimiento, el encuentro con sigo mismo, la comprensión de la realidad inmediata, el desarrollo de las propias iniciativas e intereses. Favorece la independencia, la autonomía, la construcción del mundo y el autoconocimiento. El juego permite la generación de situaciones recreativas, vivenciales, productivas y espontáneas que estimulan la exploración, experimentación, conocimiento, aprender del error y del acierto, disfrutar de la naturaleza y de las relaciones sociales.

Lúdica como escenario para el desarrollo. La presente propuesta se basa en una metodología no solo teórica sino mayoritariamente experiencial, de esta manera permite que cada participante interiorice sus aprendizajes desde las dimensiones física, emocional, cognitiva (lingüística), estética y trascendental. La lúdica es una herramienta que permite potenciar el desarrollo, posibilitando además el gozo y el disfrute.

Eduentretenimiento. El cual mediante el uso de medios de comunicación de manera entretenida y fácil de entender permite el abordaje de los diferentes temas a trabajar afianzado diversas habilidades y competencias.

Exploración del medio. A través de la exploración del medio, se construyen estructuras mentales que facilitan el reconocimiento del entorno, fomentan la creatividad y participación, exploración de sentimientos, emociones, acontecimientos y vivencias en sus diferentes contextos, lo que ayuda a potenciar y enriquecer sus procesos. En la exploración se logra una mayor conexión de todos sus sentidos, permite descubrir las posibilidades corporales y su relación con el mundo de los objetos y el mundo social, desde el movimiento, la acción y el lenguaje.

Técnicas de respiración, relajación y visualización. En los encuentros se emplean como herramientas de creación y toma de conciencia variadas técnicas de respiración y relajación buscando que el/la participante baje su actividad física y mental, disminuyendo la ansiedad, la tensión y el estrés y aumentando la concentración, la creatividad, la percepción sensorial y la conciencia.

Cuentos y/o canciones de sensibilización. Se apoyarán algunas actividades con cuentos, lecturas y canciones seleccionadas, cuya letra y mensaje contribuye a la comprensión y análisis de los conceptos a trabajar.

Reestructuración cognitiva. Permite hacer una lectura diferente de los paradigmas construidos sobre las cosas que se consideran importantes para la sociedad y el individuo. Busca romper aquellos esquemas de pensamiento que distorsionan la realidad o polarizan el estado de ánimo de una persona, imposibilitándoles o limitándolo como miembro de una sociedad.

Acompañamiento lingüístico. El/la profesional realiza un trabajo atento del lenguaje (verbal y no verbal) para acompañar, estimular o cuestionar a el/la participante. Identifica las creencias que sustentan las expresiones y emociones y brinda herramientas que movilicen nuevas narrativas de manera consciente.

Técnicas participativas. Estas se utilizan mayoritariamente en las actividades grupales y permiten que las personas se mantengan activas permanentemente, bien sea interviniendo en forma directa o prestando atención a la participación de los otros y otras.

Técnicas de programación neuro – lingüística (PNL). Consta de una serie de prácticas verbales y no verbales permanentes y transversales a los diferentes temas, que permiten la deconstrucción, resignificación y construcción de competencias emocionales, sociales y personales.

Socialización. Las técnicas por sí mismas sólo constituyen una parte de la formación. El proceso es complementado y adquiere valor cuando las y los participantes comparten sus vivencias y sus reflexiones. En este compartir, se activa el aprendizaje explícito y se favorece la significación o resignificación de experiencias.

Ayudas didácticas. A través de la construcción de elementos como carteleras, fichas, creaciones, material gráfico, entre otras, se orientan, desarrollan y socializan algunas temáticas a trabajar, facilitando su comprensión.

Diálogo de saberes. A través de él se posibilita el intercambio de los conocimientos académicos y experienciales de las distintas familias. El escenario de formación debe ser un escenario interactivo, participativo en el que todos los saberes son válidos y, en consecuencia, pueden aportar a la construcción colectiva de conocimientos.

Aprender haciendo. La unión de lo teórico y lo práctico en un sentido dialéctico (la teoría orienta la acción; la acción alimenta la teoría) se logra mediante este principio. El proceso no se limita a interpretar la realidad, sino que se orienta hacia su transformación y de ese cambio deriva elementos para la construcción del conocimiento.

Biblioterapia. Como técnica que permite a los y las participantes adquirir conocimientos y habilidades por medio de la lectura de libros de acuerdo a las temáticas abordadas.

Video foros. Esta herramienta permite promover la sensibilización y reflexión mediante la presentación de videos acordes a los temas trabajados.

En nuestro trabajo cobran gran relevancia cada una de las estrategias y metodologías planteadas para el desarrollo de los procesos que se adelantan con las familias y el fortalecimiento de los ambientes familiares que puedan favorecer condiciones de protección para sus integrantes respecto del desarrollo de habilidades cognitivas, comportamentales y socio-emocionales que se constituyen en la base de su desarrollo en todos los ámbitos, y que a futuro potenciarán transformaciones respecto a los valores sociales y culturales que propendan por la disminución de las violencias, el fomento de la equidad y la construcción de masculinidades no hegemónicas.